¿Arte? ¿Gastronomía? ¿Diseño?

 

Tener la oportunidad de estar en Central, catalogado hoy en día como el 4to mejor restaurante del mundo, merece una entrada al blog, sí que la merece. Es un gran privilegio haber podido probar y experimentar lo que el Chef Virgilio Martínez produce en su cocina; un viaje por un Perú atrevido y lleno de sorpresas, que permite experimentar la diversidad de los Andes y dejarse llevar entre plato y plato por diferentes ecosistemas, texturas, montañas, valles y costas.

Sirven platos raros, raros pero lindos, con colores y texturas que dan un poco de impresión probarlos, o que hasta llegaríamos a pensar si son comestibles o no; pero esa es la idea de Virgilio, utilizar ingredientes desconocidos y originarios de su país. Si han estado viendo la serie de Netflix, Chef’s Table (recomendadísima), -que a propósito es un deleite visual-, encontrarán que en su última temporada tiene un capítulo dedicado a este Chef y su extraordinario restaurante. Virgilio Martínez ha llevado la cocina peruana a otro nivel, donde más que probar un plato delicioso estás experimentando todo un país. Probablemente si llegas a Perú, lo que quieres probar es la comida típica peruana y sus sabores característicos, pero en Central no lo vas a conseguir; allí la cocina tiene un nivel evolutivo, es una propia reinterpretación, no de la famosa cocina peruana, sino de la entera biodiversidad del país. Al tener 4 ecosistemas diferentes, Perú cuenta con diferentes niveles de altitud a lo largo de todo su territorio, y precisamente eso es lo que el Chef Virgilio Martínez lleva a la mesa; sin tener que viajar por cada uno de los rincones del territorio peruano, los comensales de Central experimentan cada ecosistema, desde los Andes hasta el Amazonas.

Ahora bien, a nivel visual (ya que somos diseñadores), creemos que no existen muchas palabras para expresarlo. Es como si te sirvieran una obra de arte: combinaciones perfectas de colores, juegos de texturas y volúmenes nunca antes vistos; es como si Pollock y Calder se hubieran tomado uno de sus domingos no en el estudio, sino en la cocina. Arquitectónicamente, un gran vidrio separa el comedor de la cocina y mientras estás sentado en tu mesa junto a muchos extranjeros que solo viajaron a Perú para conocer ese sitio, puedes ver lo que sucede a través del cristal. El voleo de la cocina, ollas que aunque son utilizadas para cocinar son un elemento decorativo bellísimo, y como si fuera poco, al propio Virgilio, emplatando con mucha delicadeza cada una de sus obras que estás a punto de experimentar.

Como muchos saben, una de nuestras debilidades además del diseño, es la comida. Disfrutamos mucho conociendo diferentes restaurantes y descubriendo cosas nuevas, que antes no eran contempladas en las cocinas y que tienen mucho que ver con el diseño. Hoy en día los chefs no solo piensan en elaborar un plato bueno en sabor, para ellos es fundamental la composición de cada uno de los ingredientes y hasta del menaje en los que se sirve, se puede decir que el emplatado tiene los mismos elementos conceptuales que uno suele contemplar cuando diseña un poster. Por esta razón, Central es uno de nuestros restaurantes favoritos, y saber que has visitado uno de los cinco mejores restaurantes en el mundo, es casi que un honor; Además y a modo de dato curioso, Virgilio viajó por el mundo, pero irónicamente su encuentro con la cocina peruana la tuvo aquí en Bogotá, trabajando en la cocina de uno de los restaurantes más prestigiosos de Gastón Acurio, cosa que lo deja a uno como con un lazo emocional de aprecio y admiración, hacia alguien que persiguió sus sueños hasta alcanzarlos.

Enjoy!

* Recomendación: vean la serie, vean la serie, vean la serie.

http://centralrestaurante.com.pe/

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